Sucedió…
marzo 7, 2009
A veces no sirve planificar. El miércoles, después de una fructífera conversación con G. -sólo estrelló dos platos, por fortuna no tiene buena puntería- decidí acompañarla en su viaje a Ayacucho. El jueves mi !ge$tor -leáse superior, jefe y similares- indicó la necesidad de trabajar el fin de semana (glup!) debido a unos pequeños problemas con el servidor y la BD. Ni vuelta que darle. Me refiero al asunto, ni vuelta que darle al asunto. G. se lo tomó a bien -no me habló un día y medio- y pues hace un par de horas que he regresado del terminal de buses. Sólo será un día, pero significará mucho más para ambos.
En fin, la ocasión amerita un cigarrillo y una buena canción -que alguna vez me recomendó C- …
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